CRUZ ROJA EN TAFALLA UN AÑO MÁS EN LA PEREGRINACIÓN A UJUÉ

Pedro J. González nos narra el evento, desde su visión como tafallés y voluntario

  • La peregrinación al Santuario de la Virgen de Ujué se realizó el pasado 2 de Mayo.
  • Acudieron entre 4.500 y 5.000 peregrinos.
  • Cruz Roja en Tafalla movilizó a más de 20 voluntarios, 3 vehículos e instaló un Puesto de Primeros Auxilios.
  • Se realizaron más de 60 atenciones y 3 traslados.

Siguiendo la tradición, el 2 de mayo, primer domingo después de San Marcos (25 de abril) peregrinaron a Ujué romeros y romeras de la Ribera Navarra, Tafalla, Santacara, Murillo el Fruto, Beire, Carcastillo y Pitillas.

A pesar del desdoble auspiciado por el Obispo en 1998 por el que los pueblos de Carcastillo, Figarol , Mélida y la parroquia de Santa María de Olite trasladaron su día al segundo domingo después de San Marcos, este primer domingo después del 25 de abril sigue siendo el de mayor afluencia de peregrinos a Ujué. Éste año han acudido a visitar a la Virgen y el Santuario de Santa María la Real de Ujué entre 4500 y 5000 peregrinos o “Cruceros” como también se les conoce.

Según la tradición, las romerías a Ujué nacieron en el año 1043 con la peregrinación de los vecinos de Tafalla a esta localidad para agradecer a la Virgen su victoria en la batalla contra el rey de Aragón. Aunque según otras fuentes, su origen también pudo ser la rogativa que celebraba la Iglesia Católica el día de San Marcos, 25 de abril, desde el siglo IV y que por diversos avatares históricos quedaría fijada el domingo siguiente a San Marcos.

En la actualidad, la conmemoración de aquel suceso, se ha convertido en una de las romerías marianas de mayor antigüedad y emotividad de toda Navarra

Ataviados con túnicas, portando cruces y a veces incluso descalzos y con cadenas, los penitentes marchan desde la Cruz del Saludo hasta el Santuario con el fin de elevar su plegaria a la Virgen. Este pueblo medieval, construido sobre un cerro que se eleva solitario en la Zona Media y coronado por la iglesia-fortaleza de Santa María, ofrece un marco único que acrecienta el dramatismo de la romería.

La romería a Ujué fue este año la del reencuentro entre la imagen de la Virgen y los devotos que le profesan admiración, cariño y respeto. Después de permanecer año y medio en la catedral de Pamplona, para poder efectuar las obras de restauración en el santuario, la talla románica, a la cual también se le han realizado labores de restauración y limpieza, ha vuelto a ocupar su lugar principal en el interior del templo ujuetarra y desde su pedestal, con su mirada serena y severa se convirtió en el centro de atención de todos los que acudieron a sus pies para rezarle, darle gracias y trasladarle las peticiones y rogativas más íntimas y personales.

 El interior de la Basílica lució espléndido tras la restauración y de que la imagen de la “Morenica”  volviera a ocupar su lugar de honor tras el año y medio de ausencia.

La romería resultó típica y tradicional. Cientos de romeros llegaron hasta el templo mariano ataviados con las tradicionales túnicas negras, las cabezas cubiertas con capillos y portando cruces de madera. Las costumbres y las vivencias sociales y religiosas están cambiando de una forma inexorable en la sociedad de nuestros días, pero este tipo de tradiciones se están conservando como un modo de expresión y de reafirmación de la forma de ser de todo un pueblo. Incluso se pudo ver en la mañana de ayer un romero que acudió portando una cruz, con los pies descalzos y arrastrando unas cadenas, en una estampa penitencial que se hizo muy habitual en décadas pasadas pero que ahora resulta muy difícil de ver.

Muy fotografiado fue el único penitente solitario que hubo cargado de cruz, descalzo y arrastrando unas pesadas cadenas

Los romeros de Tafalla, unos 700, tras cantar la aurora “Despertad Hijos de María” y rezar la “Oración del Peregrino”, tomaron la salida a las 5.30 horas desde la iglesia de Santa María, salieron en silencio, con las cabezas cubiertas y en dos filas a ambos lados de la calle, en forma procesional, comenzando así una vez más la tradicional romería.

Dos horas más tarde hicieron su entrada por San Martín de Unx, visitando a la Virgen del Pópulo y a las 9.30 horas llegaron a la Cruz del Saludo, a poco menos de un kilómetro de la villa ujuetarra. A las 9.00 horas habían partido desde ese lugar de encuentro los romeros de las otras localidades asistentes a la romería que en total formaban un grupo de otros 700 “Cruceros”. Cada uno de los pueblos fue entrando hasta el interior de la basílica y allí dedicaron a la Virgen sus cánticos tradicionales.

Antes de llegar a la basílica se repitió un acto tradicional en este día: El saludo de las cruces votivas de Tafalla y Ujué que  cerraron la procesión desfilando junto a las autoridades eclesiásticas y civiles de los respectivos municipios. Antes de llegar a la basílica se repitió un acto tradicional en este día. Los párrocos de Ujué y de Tafalla, José Luis García y José Manuel García de Eulate, intercambiaron sus capas pluviales, mientras las alcaldesas, Mª Jesús Zoroza y Cristina Sota, intercambiaron a su vez las varas de mando. Además de los ediles de ambos municipios en la procesión participó el arzobispo Francisco Pérez.

Durante la misa posterior a la entrada de la romería era evidente el amplio espacio libre en el interior de la iglesia que estaba más o menos llena desde el interior de los ábsides hasta cerca de la puerta de entrada, pudiéndose andar con toda facilidad por el resto del templo lo que originó un constante ir y venir de gente curiosa.

No ocurrió lo mismo en la llamada misa de auroros de Tafalla celebrada a las doce y media. La iglesia estuvo abarrotada y hubo gente que tuvo que asistir a ella en los pórticos de la zona norte y entrada principal.

El día resultó fresco e ideal para caminar pero a la hora de comer hubo que resguardarse del viento. A pesar de ello los alrededores del pueblo y muchas bajeras del vecindario se poblaron de cuadrillas de comensales.

Las parrilladas de costillas asadas al sarmiento desparramaron su rico olorcillo por todos los rincones de nuestra villa, acompañadas por los excelentes caldos de los que en la zona se hacen gala.

 La despedida fue como siempre emotiva y muy concurrida en la que cada pueblo entonó sus Oraciones y Cánticos tradicionales, con los que se dijeron adiós a la Patrona de la Ribera y la promesa de volver el año que viene, tras la que cada peregrino se encaminó hacia su lugar de procedencia, con sus afanes y promesas en el corazón.

Cruz Roja en Tafalla acudió de nuevo a la cita

Para que todo este movimiento de personas sea posible y pueda producirse con seguridad y garantía es necesaria una  infraestructura en la que intervienen tanto Policía Foral, Guardia Civil de Tráfico y Protección Civil en la cual La Asamblea Local de La Cruz Roja ha llevado el peso en lo referente a la atención de los peregrinos.

La Asamblea Local de la Cruz Roja de Tafalla, puntual a la cita desde hace ya, más de 50 años, movilizó a casi una veintena de voluntarios y tres vehículos.

Las primeras actuaciones de los voluntarios comienzan cuando antes de que se cierre la carretera, a las 5 de la madrugada, cuando entonces se desplaza una dotación a Ujué para montar el Puesto de Socoro en el que se atenderán a todos los romeros que lo precisen a su llegada a la villa. Paralelamente, con un furgón de servicio y la ambulancia se va acompañando al grueso de los peregrinos que recorren andando la veintena de kilómetros que separan Ujué de Tafalla.

Siguiendo con el resto labores que se realizan por parte de los voluntarios, las más relevantes fueron:

Repartir agua entre los peregrinos que lo pedían o lo necesitaban durante el recorrido. Durante la ida y sobretodo, durante la vuelta, momento en el que el cansancio del día asomando. Se repartieron más de 600 botellines de agua.             

En el puesto de Socorro a lo largo del día se atendió a unas 60 personas, mayoritariamente por ampollas en los pies, unos pocos esguinces y problemas musculares en las piernas. Durante las misas se produjeron 8 lipotimias. De estas últimas hubo 2 casos en los que no se pudieron recuperar en el puesto y el médico solicitó su traslado al centro de salud de Tafalla.

Con la ambulancia a parte de los dos traslados reseñados, también se atendió a algún peregrino durante el trayecto de vuelta con problemas en los pies, debido a todo el esfuerzo acumulado.

 El resto del equipo estuvo formado por, un médico, sanitarios, trabajadores de distintos gremios, conserjes y hasta parados. Como se puede ver un grupo bastante heterogéneo, pero perfectamente conjuntado y unido por una buena causa, la del servicio  de forma altruista a nuestra sociedad, allí en lo que en cada momento haga falta nuestra actuación. 

     

Este año, además, se ha contado con la novedad de que la Asamblea Local de La Cruz Roja de Tafalla ha adquirido un Vehículo de Transporte Adaptado y que fue puesto al  servicio de todos aquellos ciudadanos de Tafalla y Comarca que desearan acudir a la Romería y que por sus limitaciones  no pudiesen ir.

A las 22.00 hrs. Terminó todo el dispositivo, si bien todos estábamos cansados, pero satisfechos y con la mirada alegre, de aquellos que pueden decir con orgullo ¡¡MISIÓN CUMPLIDA!! Una misión llevada a cabo, desde el altruismo y desinterés que conlleva el ser Voluntario de Cruz Roja.

Texto: Pedro J. González V.

Fotos: Josean Goikoetxea.